
Guía completa para pacientes: ¿qué es, por qué se coloca y cómo disminuir molestias?
Es un tubo delgado y flexible que se coloca dentro del uréter, el conducto que conecta el riñón con la
vejiga. Su función es permitir que la orina drene adecuadamente cuando existe inflamación,
obstrucción por cálculos, estrechamiento del uréter o después de una cirugía. Se llama doble J porque
ambos extremos están curvados, uno dentro del riñón y otro en la vejiga, lo que evita que se desplace.
Puede estar fabricado de poliuretano (generalmente 4–6 semanas), silicona (2–3 meses), materiales
con recubrimiento especial (3–6 meses) o metálicos en casos oncológicos seleccionados (hasta 12
meses). Después de 6 semanas aumenta el riesgo de incrustación por depósitos minerales,
especialmente en pacientes formadores de cálculos.
Hasta 80% de los pacientes presentan síntomas como orinar muchas veces al día (polaquiuria),
urgencia urinaria, ardor al orinar, dolor bajo abdominal, dolor lumbar al momento de orinar y presencia
leve de sangre en la orina. Estas molestias se deben principalmente a la irritación que produce el
extremo vesical del stent.
Sí. Puede haber orina rosada o pequeñas vetas de sangre, especialmente después de actividad física.
Esto es frecuente mientras el stent esté colocado. No es normal si hay coágulos grandes, fiebre o dolor
intenso progresivo.
Dependiendo del caso, pueden indicarse alfa bloqueadores como tamsulosina, antimuscarínicos como
solifenacina, darifenacina, tolterodina u oxibutinina, mirabegrón y antiinflamatorios. La combinación de
medicamentos suele mejorar más los síntomas que uno solo.
Se recomienda tomar pequeños tragos constantes durante el día. La meta aproximada es 2 a 2.5 litros
diarios salvo indicación médica distinta. Evitar grandes cantidades de golpe o exceso de líquidos antes
de dormir.
En pacientes con antecedentes de cálculos renales, el limón puede aportar citrato, que ayuda a
disminuir la formación de cristales urinarios. Puede tomarse el jugo de un limón en agua 1–2 veces al
día sin azúcar.
Si el stent fue colocado por cálculos, se recomienda moderar sal, evitar exceso de proteína animal,
mantener consumo normal de calcio y considerar patrones tipo dieta DASH. Durante el tiempo que el
stent esté colocado, es conveniente reducir café, alcohol, refrescos y picantes.
Se permite caminar. Se recomienda evitar ejercicio de alto impacto y levantar peso excesivo. No
retener la orina y, si existe dolor lumbar al orinar, hacerlo sentado puede disminuir la molestia.
Fiebre, escalofríos, dolor intenso que no mejora, sangrado abundante con coágulos o dificultad para
orinar requieren valoración médica inmediata.
Dr. Víctor Camacho
Urología | Trasplante Renal | Cirugía Robótica
Cédula Profesional: 3838481 (Universidad Nacional Autónoma de México)
Cédula de Especialista: 5578783 (Universidad Autónoma de Nuevo León)
WhatsApp: +52 81 3405 0153