1.- Reducción significativa del riesgo de contraer el VIH lo cual esta ya científicamente comprobado y otras infecciones de transmisión sexual como VPH (virus del papiloma humano).
2.- Menor riesgo de infecciones del tracto urinario.
3.- Menor riesgo de cáncer de pene.
4.- Menor riesgo de infección por candidiasis (hongos) en el pene, lo que la hace especialmente importante en pacientes diabéticos.
5.- Mejora de la higiene personal.
6.- Menor riesgo de desarrollar problemas de balanitis (inflamación del prepucio) y balanopostitis (inflamación del prepucio y la cabeza del pene).
7.- Mejora de la apariencia estética del pene.
8- Reducción de la incidencia de problemas de fimosis (dificultad para retraer el prepucio).
9.- Mejora de la función sexual y la sensibilidad del pene.
10.- Beneficios psicológicos, como una mayor autoestima y confianza en sí mismo.